Kallista Sharpblade
(Inactivo)
Pícaro de nivel 7 en Faerûn (Estándar)
Rango Plata
Kallista fue abandonada no se sabe en qué circunstancias cuando un herrero de puerta de Baldur la encontró en las calles con apenas 4 años de edad.
La acogió y la formó en su negocio, demostrando rápidamente amplias habilidades con las manos y destreza en el montaje de piezas pequeñas.
Gracias a esto pudo formar un pequeño hogar y disfrutar del calor de este. La vida tampoco fue fácil ya que tenía que trabajar mucho y duramente para poder tener algún dinero que le permitiese disfrutar de la ciudad.
Siempre ha sentido animadversión por las clases altas y los privilegios de los que disponían y ella apenas pudo conocer nunca.
Cuando se hizo mayor de edad, su "padre" le regaló unas perforaciones en las orejas que lleva con orgullo.
Su vida nunca ha sido fácil y respeta y valora a aquellas personas que trabajan duro por conseguir sus objetivos, por el contrario rechaza y juzga a aquellos de clase alta que además tienen poco respeto y amabilidad hacia los demás.
Cuando el herrero, su padre, falleció por la edad Kallista no supo como mantener el negocio sin él así que decidió abandonar la ciudad y recorrer el mundo, descubrirlo y ver que le podía ofrecer.
Con su habilidad de manos le ha valido para sobrevivir de las maneras que ha podido aunque no fueran muy honrosas, siempre ha tirado para adelante aunque eso no quiere decir que no haya habido complicaciones en el camino.
Pero eso son historias para contar con una buena jarra de cerveza en una noche estrellada.
La acogió y la formó en su negocio, demostrando rápidamente amplias habilidades con las manos y destreza en el montaje de piezas pequeñas.
Gracias a esto pudo formar un pequeño hogar y disfrutar del calor de este. La vida tampoco fue fácil ya que tenía que trabajar mucho y duramente para poder tener algún dinero que le permitiese disfrutar de la ciudad.
Siempre ha sentido animadversión por las clases altas y los privilegios de los que disponían y ella apenas pudo conocer nunca.
Cuando se hizo mayor de edad, su "padre" le regaló unas perforaciones en las orejas que lleva con orgullo.
Su vida nunca ha sido fácil y respeta y valora a aquellas personas que trabajan duro por conseguir sus objetivos, por el contrario rechaza y juzga a aquellos de clase alta que además tienen poco respeto y amabilidad hacia los demás.
Cuando el herrero, su padre, falleció por la edad Kallista no supo como mantener el negocio sin él así que decidió abandonar la ciudad y recorrer el mundo, descubrirlo y ver que le podía ofrecer.
Con su habilidad de manos le ha valido para sobrevivir de las maneras que ha podido aunque no fueran muy honrosas, siempre ha tirado para adelante aunque eso no quiere decir que no haya habido complicaciones en el camino.
Pero eso son historias para contar con una buena jarra de cerveza en una noche estrellada.