Adal Von Stürmer
Brujo de nivel 3 en Faerûn (Estándar)
Rango Bronce
-Su patrón:
Ala’stharoth, El Locutor del Fin
Ala’stharoth es el sanguinario dueño de la Emisión Infinita, El Locutor del Fin, un ente carmesí con piel abierta como carne viva, cubierto de tentáculos negros como tinta y coronado por cuernos de ciervo desgastados, como antenas orgánicas antiguas.
Reside en el Plano de Sombra Resonante, donde almacena las almas como cintas desgastadas que desgarra y rebobina, obligándolas a emitir sus gritos en una emisión que atraviesa los planos.
Sus psico-transmisiones pueden escucharse en pesadillas, susurros al fondo del viento… y, si alguien es imprudente, en sus altares-radio.
-Adal:
Adal Von Stürmer es el hijo bastardo del señor de una pequeña baronía de Baldur's. Al poco tiempo de nacer fué maltratado por su hermanastro mayor, hijo legítimo hasta el día en el que ocurrió cierto incidente.
Tras ver cómo el hijo mayor maltrataba a su madre y la hería de gravedad, huye de casa hasta que llegar a un lugar oscuro en un callejón. Allí encuentra una caja de madera misteriosa, manchada de sangre y cubierta de caracteres misteriosos. De esta caja salió una voz distorsionada que le preguntó su mayor deseo. "El poder para defender a mi madre" afirmó con seguridad a dicha pregunta, a lo que la voz respondió "A cambio de un pequeño favor". Sin dudarlo ni pensarlo aceptó el trato, ante él apareció un pequeño reloj de bolsillo, que al tocarlo lanzó un haz de energía contra su ojo izquierdo volviéndolo capaz de cosas únicas. En ese instante la voz dijo "Parece que hay algo interesante durmiendo en tu interior... Será interesante cuando despierte." seguido de una pequeña risa oscura.
Tras este encuentro, Adal salió decidido a proteger a su madre, pero cuando llegó sólo encontró un mar de llamas. Todo su hogar ardía mientras se oía voces de horror y sufrimiento, entre las cuales pudo identificar a su madre, padre y hermanastro. Cuando lograron apagar el fuego, ya era tarde, todos estaban muertos y casi toda la pequeña fortuna perdida. A pesar de esto, con los restos de esta logró usar sus amplias habilidades sociales para fundar múltiples pequeños negocios legales pero cuestionables, y logró volver a rozar las altas esferas políticas de Baldur's, pero a pequeña escala.
A día de hoy, tras muchos años viviendo de los restos de la baronía, de apuestas y de sus dotes de mover a las masas volviéndose un pequeño jefe de una organización algo oscura pero legal, su señor le pidió su favor... "Únete al gremio de aventureros de Phandalin, la Liga, y hazte fuerte, eso despertará eso que duerme dentro de ti. Si lo haces, formaremos un nuevo pacto para que puedas cumplir tu ambición de ser el nuevo Duque de Baldur's".
Ala’stharoth, El Locutor del Fin
Ala’stharoth es el sanguinario dueño de la Emisión Infinita, El Locutor del Fin, un ente carmesí con piel abierta como carne viva, cubierto de tentáculos negros como tinta y coronado por cuernos de ciervo desgastados, como antenas orgánicas antiguas.
Reside en el Plano de Sombra Resonante, donde almacena las almas como cintas desgastadas que desgarra y rebobina, obligándolas a emitir sus gritos en una emisión que atraviesa los planos.
Sus psico-transmisiones pueden escucharse en pesadillas, susurros al fondo del viento… y, si alguien es imprudente, en sus altares-radio.
-Adal:
Adal Von Stürmer es el hijo bastardo del señor de una pequeña baronía de Baldur's. Al poco tiempo de nacer fué maltratado por su hermanastro mayor, hijo legítimo hasta el día en el que ocurrió cierto incidente.
Tras ver cómo el hijo mayor maltrataba a su madre y la hería de gravedad, huye de casa hasta que llegar a un lugar oscuro en un callejón. Allí encuentra una caja de madera misteriosa, manchada de sangre y cubierta de caracteres misteriosos. De esta caja salió una voz distorsionada que le preguntó su mayor deseo. "El poder para defender a mi madre" afirmó con seguridad a dicha pregunta, a lo que la voz respondió "A cambio de un pequeño favor". Sin dudarlo ni pensarlo aceptó el trato, ante él apareció un pequeño reloj de bolsillo, que al tocarlo lanzó un haz de energía contra su ojo izquierdo volviéndolo capaz de cosas únicas. En ese instante la voz dijo "Parece que hay algo interesante durmiendo en tu interior... Será interesante cuando despierte." seguido de una pequeña risa oscura.
Tras este encuentro, Adal salió decidido a proteger a su madre, pero cuando llegó sólo encontró un mar de llamas. Todo su hogar ardía mientras se oía voces de horror y sufrimiento, entre las cuales pudo identificar a su madre, padre y hermanastro. Cuando lograron apagar el fuego, ya era tarde, todos estaban muertos y casi toda la pequeña fortuna perdida. A pesar de esto, con los restos de esta logró usar sus amplias habilidades sociales para fundar múltiples pequeños negocios legales pero cuestionables, y logró volver a rozar las altas esferas políticas de Baldur's, pero a pequeña escala.
A día de hoy, tras muchos años viviendo de los restos de la baronía, de apuestas y de sus dotes de mover a las masas volviéndose un pequeño jefe de una organización algo oscura pero legal, su señor le pidió su favor... "Únete al gremio de aventureros de Phandalin, la Liga, y hazte fuerte, eso despertará eso que duerme dentro de ti. Si lo haces, formaremos un nuevo pacto para que puedas cumplir tu ambición de ser el nuevo Duque de Baldur's".