Gymlen Moltenhand
Clérigo de nivel 5 en Faerûn (Estándar)
Rango Plata
Oscuridad, calor humedad. Aprieta tuercas y no te quemes las manos.
Un ensordecedor zumbido de engranaje mecánico hondea en la sala.
Revisa el manometro, la presión es adecuada. Está subiendo por encima de la presión de seguridad y aumentando.
Muchos años arreglando y manteniendo las calderas de esos sucios pijos larguiruchos han servido para algo. O almenos si sale bien, servirá.
Gymlen termina de ajustar un par de válbulas. El resto de enanos le gritan desde la distancia, pero el actúa tranquilo, sin ponerse nervioso, las prisas nunca han sido buenas amigas de un trabajo bien hecho.
La presión aumenta, las alarmas comienzan a silvar.
La tuneladora sigue sin parar hacia abajo, más y más. Lo han intentado otras veces y nunca consiguen pasar de este punto. Pero esta vez sí.
Gymlen carga el barril en la cámara, luego dos y tres.
Las alarmas silvan más fuerte.
Es el momento. Cierra la puerta de la cámara de ignición y corre todo lo que puede. El ruido se apaga en la distancia, comienza a oir a sus compañeros.
-"¡Puto desgraciado! ¿Nos quieres hacer volar a todos?-
Gymlen le mira. - ¡CALLATE Y CIERRA ESO DE UNA PUTA VEZ!-
El otro enano tira de un cordel e inmediatamente se producen unas explosiones en la distancia. El tunel se cierra tras la perforadora y su caldera.
El ensordecedor ruido de la máquina al otro lado de la piedra se sigue transmitiendo a traves de la roca. Todos están tensos, agazapados tras más de 3 metros de granito, pero aun así aprietan el culo.
Inmediatamente una exlosión revienta desde el interior de la piedra. La honda impacta contra el bunquer improvisado. Todos gritan pese a seber lo que pasa, la explosión atraviesa sus cuerpos.
Gymlen abre la puerta de granito y acero. Polvo, polvo y más polvo. Él se concenrta en la piedra su sentido de las vibraciones le permite ver. Avanza con cuidado. Pero, esto ya no es polvo, niebla...
-¡PUTO DEMENTLIEU!- Grita abrumado. Pero al momento parte de la pared de roca se desquebraja delante de la tuneladora. Una enorme grieta comienza a formarse hacia un abismo oscuro.
Hacia la grieta se forma un enorme vacío, las nieblas y el polvo del tunel son inmediatamente aspiradas. Las lámparas se apagan y se hace la oscuridad. Poco a poco la corriente es mayor. La grava, pequeños escollos. y antes de poder hacer nada todos los enanos son engullidos por la fisura.
Un ensordecedor zumbido de engranaje mecánico hondea en la sala.
Revisa el manometro, la presión es adecuada. Está subiendo por encima de la presión de seguridad y aumentando.
Muchos años arreglando y manteniendo las calderas de esos sucios pijos larguiruchos han servido para algo. O almenos si sale bien, servirá.
Gymlen termina de ajustar un par de válbulas. El resto de enanos le gritan desde la distancia, pero el actúa tranquilo, sin ponerse nervioso, las prisas nunca han sido buenas amigas de un trabajo bien hecho.
La presión aumenta, las alarmas comienzan a silvar.
La tuneladora sigue sin parar hacia abajo, más y más. Lo han intentado otras veces y nunca consiguen pasar de este punto. Pero esta vez sí.
Gymlen carga el barril en la cámara, luego dos y tres.
Las alarmas silvan más fuerte.
Es el momento. Cierra la puerta de la cámara de ignición y corre todo lo que puede. El ruido se apaga en la distancia, comienza a oir a sus compañeros.
-"¡Puto desgraciado! ¿Nos quieres hacer volar a todos?-
Gymlen le mira. - ¡CALLATE Y CIERRA ESO DE UNA PUTA VEZ!-
El otro enano tira de un cordel e inmediatamente se producen unas explosiones en la distancia. El tunel se cierra tras la perforadora y su caldera.
El ensordecedor ruido de la máquina al otro lado de la piedra se sigue transmitiendo a traves de la roca. Todos están tensos, agazapados tras más de 3 metros de granito, pero aun así aprietan el culo.
Inmediatamente una exlosión revienta desde el interior de la piedra. La honda impacta contra el bunquer improvisado. Todos gritan pese a seber lo que pasa, la explosión atraviesa sus cuerpos.
Gymlen abre la puerta de granito y acero. Polvo, polvo y más polvo. Él se concenrta en la piedra su sentido de las vibraciones le permite ver. Avanza con cuidado. Pero, esto ya no es polvo, niebla...
-¡PUTO DEMENTLIEU!- Grita abrumado. Pero al momento parte de la pared de roca se desquebraja delante de la tuneladora. Una enorme grieta comienza a formarse hacia un abismo oscuro.
Hacia la grieta se forma un enorme vacío, las nieblas y el polvo del tunel son inmediatamente aspiradas. Las lámparas se apagan y se hace la oscuridad. Poco a poco la corriente es mayor. La grava, pequeños escollos. y antes de poder hacer nada todos los enanos son engullidos por la fisura.