Zorbak el Equilibrador

Railgun

Paladín del Noble Genio de nivel 6 en Faerûn (Estándar)
Rango Plata

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Hoja de personaje

En las montañas donde nació mi tribu bugbear existía un lugar que los chamanes evitaban nombrar: un antiguo santuario construido sobre una grieta entre planos. Allí, las energías de Fuego, Aire, Agua y Tierra se filtraban lentamente al mundo material.
Durante generaciones, mi tribu convivió con fenómenos extraños: tormentas repentinas, rocas que se abrían sin motivo, ríos que cambiaban su curso. Muchos lo consideraban una maldición.
Pero para mi siempre fue algo distinto.
Una noche, cuando era joven, una convergencia elemental sacudió la montaña. El santuario ancestral se abrió revelando un círculo de piedra marcado con símbolos de los cuatro elementos. En aquel lugar escuchaste algo que nunca había oído antes: el eco de los propios planos elementales.
No era la voz de un genio ni de un dios.
Era algo más antiguo.
Los elementos no pedían adoración, sino equilibrio.
Vi visiones de portales inestables, de incendios elementales arrasando ciudades y de poderosas entidades intentando dominar los planos primordiales. Comprendí entonces que el mundo material existe en un delicado balance, y que si ese equilibrio se rompe, los elementos pueden desatarse sobre todo lo que existe.
En ese santuario hiciste un juramento: proteger el orden elemental allí donde estuviera amenazado.
Pero pronto descubrí algo inquietante.
Las perturbaciones que había visto no provenían solo de un lugar. Ocurrían en muchos puntos del mundo.
Un solo guardián no podría vigilarlos todos.
Por eso abandoné las montañas y viajé buscando señales de desequilibrio elemental. Durante ese tiempo escuché hablar de una organización conocida como la Liga de Aventureros.
Una red de aventureros que viaja por todo el mundo, acepta encargos en tierras lejanas y se enfrenta a amenazas que otros no pueden detener.
Comprendí entonces que ese era el lugar perfecto para mi misión.