Jan Jansen III

(Inactivo)
Arka

Artífice (Cartógrafo) de nivel 3 en Faerûn (Estándar)
Rango Bronce

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Hoja de personaje

Jan Jansen tercero es nieto del célebre inventor Jan Jansen, quien tras acompañar en sus aventuras al descendiente de Bhaal, pasó el resto de sus días viviendo en su granja de nabos e inventando artilugios para poder introducir de contrabando sus productos en Athkatla. Eran los años de la Plaga de Conjuros, una época de magia caótica donde la realidad era inestable y cada invento del abuelo debía luchar contra un entorno físico impredecible, lo que a menudo provocaba efectos secundarios incontrolables en sus máquinas.
En uno de esos experimentos intentaba desarrollar un mecanismo de teletransporte de materia, para así poder mover rápidamente su cargamento de nabos dentro de Athkatla sin que los soldados (y más importante aún, los funcionarios) pudiesen detectarlos. Por aquel entonces Jan era un adolescente sin paciencia ni interés en aprender a utilizar el "Resonador Tuberídeo Cuántico" (R.T.C.) o su último invento, el "Péndulo Aéreo de Sintonía Astral" (P.A.S.A.). Todo aquello sonaba demasiado aburrido, no como jugar con el "Dispensador de Raíces de Alta Velocidad (D.R.A.V.)".
Era una vida divertida y llena de estímulos, hasta que llegó el momento fatídico en que todo se torció. Un día en que el abuelo estaba calibrando el P.A.S.A., una rata entró en el laboratorio y se vio atraída por el nabo patrón que se usaba para calibrar la máquina, moviendo ligeramente la "Aguja de Calibración Cuántica" en sus intentos de arrastrar el gran nabo. Debido a la volatilidad de la Urdimbre en aquel entonces, aquel pequeño error físico desencadenó una inestabilidad cuántica masiva. El tejido del universo empezó a abrirse en el laboratorio, haciendo que la misma gravedad se viera alterada y todo empezase a flotar sin control, incluyendo a Jan, su abuelo y una agitada rata que intentaba huir con su botín. Jan tenía que detenerla para poder restituir el nabo; levantó su D.R.A.V. y apuntó con cuidado, pero en un entorno sin gravedad la raíz se movía de forma irregular y terminó impactando en la palanca de accionamiento del "Dispositivo de Teletransporte de Nabos" (D.T.N.). La máquina, sobreexcitada por la energía azulada de la Plaga, abrió un vórtice de energía que absorbió a su abuelo.
Aquello fue un desastre para la familia de dimensiones cósmicas. Los padres de Jan (hijos del desaparecido Jan II) intentaron continuar con el negocio familiar pero, sin el talento del abuelo y con una desconfianza natural hacia los inventos tras presenciar aquel accidente bajo la magia azul, el negocio decayó poco a poco. Sus padres tuvieron que tomar más riesgos para mantener el flujo de ingresos hasta que cayeron en una redada y fueron encarcelados en Athkatla. En aquel momento, Jan tuvo que ponerse al frente del negocio familiar. Traumatizado por la tecnología impredecible, Jan dejó de lado las máquinas y se refugió en la precisión de los mapas, convirtiéndose en un experto cartógrafo. Primero estableció una ruta segura hasta las Minas de Nashkel para disponer de una fuente fiable de ingresos y, después, estudió rutas a través de las Montañas Nubladas para llevar sus productos a Crimmor y Purskul, evitando siempre los riesgos de la capital.
Los años pasaron y sus padres fueron liberados, volviendo a una granja que, si bien no vivía el esplendor de antaño, producía lo suficiente para vivir cómodamente. Con el fin de la Plaga de Conjuros y la reciente reparación de la Urdimbre, el "ruido" que bloqueaba las comunicaciones dimensionales finalmente cesó. Fue entonces cuando la "Aguja de Calibración Cuántica" parpadeó frenéticamente en bucle durante horas, siempre con el mismo ritmo; Jan se dio cuenta de que era un mensaje en morse: "Soy Jan, sigo vivo pero estoy atrapado en el plano astral. He intentado volver pero los githyanki me descubrieron y ahora me están buscando. Necesito ayuda o terminarán por encontrarme".
¡Eureka! Con aquellas noticias, Jan corrió junto a sus padres para explicarles lo descubierto. Tras años confiando solo en sus mapas, Jan comprendió que la cartografía terrestre no bastaba para rescatar a su abuelo: debía reconciliarse con la ingeniería gnómica y los inventos de artificiero. Juntos desarrollaron un "Localizador Armónico de Sintonía Astral" (L.A.S.A.) con el que confirmaron la posición del abuelo.
¿Cómo llegar hasta allí? En sus bocetos, Jan se dio cuenta de que necesitaría desarrollar un "Extractor de Personas Perdidas" (E.P.P.), pero al estar en el plano astral, esa máquina requeriría un estabilizador cuántico y una alimentación de por lo menos 1 Petavatio de energía. Necesitaba el apoyo de otros artificieros para fabricar la máquina y un grupo de guerreros para protegerlo en su asalto al plano astral. Solo había un lugar donde encontrar esa logística, por lo que Jan dejó a sus padres al cuidado de la granja y se dirigió al norte para unirse a la Liga de Aventureros de Phandalin.